
El recorrido comienza en los mágicos Ojos del Salar, espejos de agua turquesa que emergen del subsuelo y tiñen de vida el blanco infinito. Allí, la naturaleza ofrece un espectáculo de belleza que parece detenido en el tiempo.
En la zona de la mina, Ariel abre las puertas a las técnicas tradicionales de construcción de piletones y el arte ancestral del lavado de la sal. Los visitantes no solo observan, son invitados a sumergirse en esta práctica heredada, sintiendo en sus manos la continuidad de una historia que atraviesa generaciones.
En cada relato, en cada gesto, aflora la voz de los antepasados, otorgando a la experiencia una profundidad cultural y emocional que trasciende la simple visita.

Ubicación: Sur de la Puna Jujeña, a 7 km de la Ruta Nacional Nº 52. 132 Km de S.S. de Jujuy
Duración del recorrido: Aproximadamente 2 a 3 horas.
Dificultad: Baja.
Altitud aproximada: 3.500 m.s.n.m., aunque se asciende hasta los 4.170 m.s.n.m. en la Cuesta de Lipán.
Horario sugerido: Por la mañana (antes de las 12 h), por la tarde aumenta la intensidad del viento.
Época recomendada: todo el año. Se sugiere consultar en los meses de septiembre a noviembre, cuando el salar presenta una coloración marrón por causas naturales.